En estudios realizados por la Universidad de Stanford y nuestra experiencia global buscando e Identificando Ejecutivos, se concluye que hay dos tipos de Ejecutivos, los que son muy exitosos laborando sólo como empleados y aquellos que son capaces de emprendimientos haciendo posible el logro de objetivos generando empresa, puestos de trabajo, riqueza y valor para la sociedad.

Todo Ejecutivo tiene experiencias. Todos cuentan con inteligencia, aptitudes, habilidades, actitudes, comportamientos y relacionamientos. Sin embargo, hay diferencias entre los unos y los otros.

En estudios realizados a una amplia muestra de ejecutivos, se observa que la mayoría quiere ser distinto, no buscan quedarse en los mismos roles. Entonces, qué hace que unos sean capaces de buscar el emprendimiento y otros no.

El cambio, por naturaleza, es parte fundamental de nuestras vidas, y renunciar a él es renunciar a las oportunidades de desarrollo.

A todos nos gusta tener nuestra vida bajo control, sin sobresaltos y si es predecible mejor. Sin embargo, los entornos y situaciones nuevas nos obligan a utilizar estrategias, habilidades y aptitudes, adquiriendo nuevos aprendizajes y mejorando nuestros hábitos.

Todo cambio nos saca de la zona de confort y nos provoca malestar, aunque sean cambios positivos.

Salir de nuestra zona de confort para ingresar en la zona de emprendimiento, requiere de tiempo, esfuerzo y coraje, y no todos están dispuestos a ello. Pero es la única forma de avanzar en términos de crecimiento personal y mejora continua.

Tenemos que aprender a gestionar los cambios y las transformaciones a nivel personal y profesional, para avanzar en un mundo global que no admite paradigmas del pasado.

En el mundo, si nos preguntamos cuántas empresas han existido en el tiempo han sido múltiples. Cuántas han trascendido en el tiempo. Pocas.
En el mundo, si nos preguntamos cuántos de los proyectos de emprendimiento iniciados se quedaron en el corto plazo. Muchos.
En el mundo, si nos preguntamos cuántos de los Ejecutivos exitosos dirigiendo empresas cuando eran sus empleados, han emprendido negocios. Pocos.
Hay que tener presente algunos aspectos si queremos cruzar el umbral de Ejecutivos empleados a Empresarios:

  • No debemos tener miedo al cambio.
  • No debemos tener miedo al fracaso, todo fracaso es un aprendizaje
  • Debemos tener una alta autoestima, la falta de confianza en nosotros mismos afecta el resultado.
  • Debemos siempre ser capaces de aprender de los errores de los demás.
  • Debemos asimilar el éxito y el fracaso con humildad.
  • Debemos tener mucha capacidad de resiliencia y flexibilidad para superar situaciones adversas y ser flexibles para manejar nuestros actos y nuestra gestión.
  • Debemos persistir, si todo fuera fácil cualquiera lo lograría.
  • Debemos ser capaces de seguir, aun cuando se nos agote las energías, esto nos hace muy diferente a los demás.
  • Debemos tener un propósito, no sólo de realización profesional sino de contribución a la sociedad.
  • Debemos liderar y construir con el ejemplo.
  • Debemos trabajar en equipo, formando y desarrollando colaboradores capaces de sucedernos para dar vigencia a nuestros proyectos.
  • Debemos construir empresas sostenibles en el tiempo y que sean capaces de llegar a terceras generaciones o más.

Hoy los mercados, el mundo corporativo, las formas de hacer negocios y la tecnología cambian rápidamente y las organizaciones se modifican. El emprendimiento no puede ser producto del azar o de ser sólo un ejecutivo desempleado. Es importante fijarse metas de desarrollo personal y profesional en tiempos y plazos, analizando nuestras fortalezas y debilidades, nuestras experiencias pasadas y aptitudes para el emprendimiento.